- ¿Nos vamos a la feria?
- Te vas a la feria.
- ¿No vas a acompañarme?
- Prefiero pasear, conocer la ciudad.
- Podemos ir luego. ¡Acompáñame! Es mi cumpleaños...
- Podemos ir luego. ¡Acompáñame! Es mi cumpleaños...
- Lo siento, ya tengo planes. Podemos ir por separado y hacer cada uno lo que hemos venido a hacer, y por la noche cenamos juntos. Para celebrarlo. ¿No es mejor así?
No sé exactamente a donde fue. Yo pasé el día en la Feria Creativa, mirando materiales. Volví a Zaragoza a la hora de comer y descubrí un restaurante de slow food en el que me podría haber pedido cualquier plato de la carta.
Dediqué la tarde a pasear por el centro y visitar un par de tiendas especiales que tenía apuntadas. Desde una de ellas, me indicaron una calle que el ayuntamiento estaba rehabilitando, y le había ofrecido a jóvenes emprendedores los bajos comerciales. Cuando me quise dar cuenta, eran las 8 de la tarde.
Volví al apartamento y encontré a Mr. Fox sentado en el sofá, con un paquete de regalo a su lado. Al abrirlo encontré el ebook que llevaba queriendo comprarme desde hacía meses.
- ¡Muchísimas gracias! - Dije besándolo entre las orejas. Se encogió un poco.
- De nada. Siempre viene bien leer. Y es ligero. Puedes llevar 20 libros ahí dentro, con muy poco cargo para la espalda. Espero que me lo dejes cuando me vaya de viaje.
Le miré un momento muy largo, pasando por varios estados anímicos muy diferentes.
- ¿Salimos a cenar? Es tu cumpleaños y habrá que tomar algo. Hay un bar por aquí, ambientado en los años 30. Te invito a un pincho. Luego no me digas que no te trato bien...








































