Su abuela quería que fuesen rosas, pero no conseguimos encontrar tres tonos de rosa, para los tres materiales que se necesitan, en tonos más o menos similares. Un desastre de idas y vueltas a todas las mercerías de Santander.
Entonces se nos ocurrió preguntar a la mayor de las nietas, que tiene gustos muy claros en cuanto a diademas, y nos dijo que con el rosa quedaba muy bien el azul marino.
Una vez encontrado el grosgrain y el raso azul, terminé las dos diademas gemelas: una para Sofía y otra para Cristina.
La preciosa cesta que uso de expositor es de El Sol y la Luna, próximamente en la sección "Sitios que molan".




1 comentarios:
Simplemente perfectas!! Me encantan! Y el azul marino es un gol... Buenísimo ! Bravo Pequeña Lo!
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